Siempre que voy a las tiendas especializadas en artículos de repostería y decoración me quedo embobada mirando los botecitos de azúcar de colorines ¡son tan monos!  Pero uno nunca sabe qué color va a necesitar ni cuándo y no tenemos espacio en la cocina como para tener de todo.  El otro día se me ocurrió hacer algo (aunque luego no pude llevarlo a cabo) que necesitaba azúcar de un color bastante peculiar, entre amarillo y verde.  Y claro, ni tenía azúcar de ese color ni la tienda estaba abierta a esas horas.  Recordé haber leído por ahí que resultaba fácil hacer azúcar de colores y me puse a ello.  

Efectivamente, no es que sea fácil ¡¡¡ es facilísimo !!  Sólo necesitas un bote de cristal de un tamaño que case con la cantidad de azúcar que necesitas, los colorantes apropiados para el color que quieras conseguir y azúcar normal en grano, claro.  ¡Ah! y tal vez unos guantes.

El bote debe estar bien limpito, por supuesto y, sobre todo, que no tenga restos de olores raros.  Echa azúcar en el bote pero no lo rellenes del todo.  Si divides la altura del bote en cuatro partes iguales, como mucho echa azúcar sólo en tres partes, dejando una libre.

 

Añade los colores con mesura (una o dos gotitas cada vez).  Si usas colorantes en gel o pasta, usa un palillo y echa muy poquita cantidad.

 

  

Cierra el bote y, cuan Tom Cruise en "Cóctel" o Antonio Machín con sus maracas, agita bien el azúcar para que el colorante se reparta y puedas ver cómo está quedando.  

Te preguntarás ¿para qué los guantes?  Para estos menesteres se recomienda usar colorantes líquidos pero yo no tenía y puede que a ti te pase lo mismo.  En ese caso hay que usar colorantes en gel o pasta y se van formando pegotitos en el azúcar que tendrás que deshacer con los dedos.

Si no quieres parecer un peque de guardería después de una buena sesión de pintura con témperas o acuarelas, mejor llevar unos buenos guantes ¿verdad?   Sigue agitando hasta que veas que el color se ha repartido de manera uniforme.  

Si usaste colorantes en gel, es muy probable que tengas que ayudarte de las yemas de los dedos para deshacer grumitos o ayudar a que el colorante se reparta mejor.  Añade más colorante y repite el proceso si lo necesitas, hasta lograr el tono deseado.

Sea como sea, en nada de tiempo tendrás tu azúcar coloreada lista para usar.

Edito el post para añadir trucos interesantísimos y super últiles que nos han dejado algunas compañeras blogolosas.

mmr  nos dice:

CUANDO TENGAS QUE UTILIZAR COLORANTE EL GEL O PASTA, LO QUE DEBES HACER ES MEZCLARLO CON UNAS GOTITAS DE AGUA, DE ESA FORMA TIENES COLORANTE LIQUIDO Y ES MAS FACIL TRABAJARLO, TAMBIEN ES IMPORTANTE QUE SE SEQUE MUY BIEN EL AZUCAR, ES COMVENIENTE DEJARLA EN UN PLATITO HASTA QUE ESTE COMPLETAMENTE SECA, ANTES DE ENVASARLA, POR QUE SI NO SE HACE PIEDRAS.YO CONSERVO AZUCAR DE COLORES SIN PERDER SUS CUALIDADES HASTA CASI UN AÑO.

Y acaramelada añade:

Yo el azucar en vez de agitarlo en un tarro de cristal lo meto en una bolsita de congelacion y lo "amaso", asi no hace falta guantes ni nada, pues como "frotas" los granos entre si no se hacen grumos. Luego lo dejas secar bien y se puede envasar para conservarlo. 

 Muchísimas gracias a ambas.  Un abrazo.